Peaje en la provincia de Santa Fe
Peaje en la provincia de Santa Fe
Editorial
Redacción El Santafesino
12/04/2010
Castellanos Corredor 9 Las Colonias peajes

Peaje en la provincia de Santa Fe

Con el auge del menemismo en los 90 y la ola privatizadora que llegó a las costas santafesinas con Carlos Reutemann como protagonista principal, los argentinos comenzamos a vivir una experiencia desconocida: pagar para transitar por suelo argentino con la promesa de llegar al primer mundo.

Preceptos constitucionales en la banquina, ilusiones de ser aquello que no somos fuera de pista, debimos resignarnos, como muchas veces, no sólo a pagar peaje en nuestras rutas sino que además, conducirnos por conexiones viales deficientes y, como consecuencia, por rutas marginales en pésimo estado fuera de las áreas concesionadas.

En Santa Fe, y particularmente en nuestra zona, surgió en su momento una idea aceptable: establecer un sistema de peajes pero a través de un consorcio de municipios y comunas, condición a partir de la cual, los recursos serían destinados a obras de infraestructura en las rutas provinciales Nº 6 y 70.

Sin la intención de hacer un recorrido histórico del Corredor Vial Nº 9, el paso de los años nos demuestra que los usuarios erogamos cifras millonarias durante años pero transitamos por caminos no acordes al caudal de vehículos de la actualidad, con problemas en la carpeta asfáltica y sin servicios integrales.

Los aumentos tarifarios y algunos aportes provinciales, sólo permitieron hacer tareas de mantenimiento, al margen de la repavimentación de la Ruta Provincial Nº 6 entre la Nacional Nº 19 y la Provincial Nº 70 por decisión del anterior gobierno provincial. Lógicamente, al mismo tiempo, garantizar la fuenta laboral de unos 60 empleados sugeridos en su momento por los municipios y comunas integrantes del consorcio.

En la presente edición, y a partir del nuevo aumento tarifario, el gobierno admite que no pueden hacerse más que obras mejorativas y de mantenimiento con el actual esquema, aunque también con el argumento de las resentidas cuentas oficiales. Sin presupuesto para grandes inversiones, con recursos para abonar sueldos y obtener un excedente menor, la razón de ser del sistema pierde sentido dado que no puede cumplirse el objetivo para el cual ha sido creado.

Con este panorama, no sería ilógico dejar sin efecto el peaje en las rutas de Las Colonias y Castellanos, y no sería un problema si no fuese por las decenas de trabajadores que con toda legitimidad accedieron en su momento a esta fuente laboral. La masa salarial que sostienen la Provincia y los municipios y comunas, hace pensar que es improbable una reubicación de los trabajadores del peaje ante una eventual cesación del sistema. Pero es claro que ese es el principal obstáculo para hacerlo. Sería saludable que a instancias del gobierno provincial, los gobiernos locales y sus instituciones inicien un debate sobre qué sistema sería apropiado para alcanzar la meta, transitar por rutas dignas que favorezcan las comunicaciones y el desarrollo productivo.

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