Población y desarrollo
En esta edición volvemos a poner foco sobre los resultados del Censo 2010 en la provincia de Santa Fe. Refrendamos con datos oficiales lecturas que habíamos ensayado desde este periódico y presentamos la realidad de los pueblos y ciudades según la escala poblacional, con una premisa: hacer nuestro aporte para instalar estos temas en la agenda pública.
Hace unos meses, el relevamiento estadístico apareció en los medios de comunicación santafesinos como la noticia que se esperaba. Se conocieron los datos del Censo 2010… en 2013. Sin embargo, esa ironía que subyacente en la novedad no pasó de los daros generales o la publicación de los análisis que se fueron presentando desde las esferas oficiales.
Nadie asumió el desafío como propio, dedicando tiempo al estudio de los números que más allá de sí mismos, guardan un significado importante en términos socioeconómicos y culturales. Es más: la dirigencia política, al margen como señalamos de los organismos públicos vinculados a las estadísticas, no se tomó nota de la realidad de sus pueblos y ciudades en números, como tampoco los de la región. Incluso personas que están en cargos ejecutivos.
Desde este espacio consideramos elemental analizar la rica información que contiene un censo, incluso más allá de la primera lectura relativa a la población. Vivienda, necesidades básicas, infraestructura básica, entre otros, son ítem dignos de ser analizados. Clave para el diseño de políticas públicas para el desarrollo, tópico del cual no muchos hablan.
En concreto, observamos que la tendencia advertida en 2001 se profundiza: más del 70 por ciento de los pueblos del interior tiene menos de 4000 habitantes, y la mayoría presentó un decrecimiento poblacional en 2010, con una realidad económica -y por ende social y política- diametralmente opuesta a la de aquel fatídico comienzo de siglo.
¿Qué pasó? ¿Porqué se acentúa la migración hacia las ciudades medianas y grandes desde los pueblos? ¿Acaso no mejoraron sus realidades productivas, incluso con economías regionales históricamente postergadas en franca recuperación? El crecimiento parece no ir de la mano del desarrollo y no se produce una “contención poblacional” producto de la mejora del interior. Apenas unos pocos interrogantes que presentamos como disparadores para un debate que nos debemos, para un estudio que es necesario plantear a futuro.