Pymes y tecnología: el desafío de gestionar más allá de la crisis
Fuente: Archivo El Cronista Regional

Pymes y tecnología: el desafío de gestionar más allá de la crisis

Cuando el presidente Eduardo Duhalde declaró, apenas un mes atrás, sus intenciones de que en la Argentina comience a gobernar el Sector Productivo y deje de hacerlo el Financiero, la vapuleada dirigencia empresaria nacional -acaso el sector más golpeado por los diez años de “menemato” (la expresión es del escritor David Viñas)(1)-, esbozó una mueca que más que felicidad denotaba esperanza.

Claro que en la Argentina más vergonzante de la historia nadie cree en milagros y los cambios que se anunciaron colisionaron con enormes intereses no dispuestos a perder los privilegios concedidos, los mismos que en parte explican el desolador panorama de los emprendimientos que van por fuera de las grandes corporaciones.

El empresariado local se halla en un combate no ya por el progreso, sino por la supervivencia.

En este contexto, apertura económica mediante, la pequeña y mediana empresa (Pymes; 85 % del empleo privado)(2) sólo conoció al momento los horrores de la globalización: vale decir, la presencia de grandes grupos inversores y el desembarco en el país de fortísimos intereses transnacionales, que en los más diversos rubros de la actividad económica no se detuvieron a observar siquiera la presencia cada vez más acallada de la industria local, que desde los tiempos de Martínez de Hoz no obtiene de sus dirigentes más que mazazos. La falta de protección estatal a los emprendimientos nacionales hizo el resto.

La paridad cambiaria impulsada por el ex ministro de Economía terminó de redondear un panorama poco propicio para cualquier intento de reflotar las intentonas industrializadoras de la Argentina, que desde Perón a la fecha se conducen por erráticos senderos.

Nuevas tecnologías

Los cambios en la economía que produjo la globalización y las modificaciones en el comercio que están produciendo las nuevas tecnologías son una realidad; en la explotación de algunas de sus posibilidades está, tal vez, la salvación de parte de las Pymes nacionales.

Así, si bien en la Argentina la aplicación de nuevos modelos de gestión, con la calidad como valor y la tecnología como herramienta, representa una quimera en un país al borde del desastre, no son pocas las voces que opinan que a la vez es la única alternativa posible.

La popularización de internet y los nuevos paradigmas que representa el e-commerce o comercio electrónico, abren posibilidades para la difusión de los productos de las empresas locales y la colocación de éstos en diversos mercados.

A pesar de que el desarrollo de la denominada “nueva economía” es incipiente en el país, y que el mismo comercio electrónico (y la cantidad de usuarios de internet) no ha crecido de acuerdo a las proyecciones, la utilización de las nuevas herramientas que provee la tecnología se perfila como uno de los instrumentos que pueden redundar en el mejor posicionamiento de una empresa.

Se pronostica un futuro auspicioso para esta nueva modalidad transaccional que tiene a internet como su canal (3); de allí la importancia que otorgan los analistas al ingreso de sus empresas en este nuevo formato económico. El e-commerce y la utilización de nuevas herramientas pueden representar una serie de ventajas:

-reconversión tecnológica de la empresa;

-efectuar transacciones a distancia;

-ahorrar costos;

-ganar productividad;

-difusión de la oferta de forma rápida, eficaz y sin fronteras;

-multiplicación de potenciales consumidores por “desaparición” de los fronteras;

-formación y capacitación de los recursos humanos;

-adaptación de la oferta de la empresa a novedosas metodologías (pensemos en las agencias de turismo que ofrecen sus servicios a través de internet; o las inmobiliarias que sin costo alguno presentan sus servicios a potenciales clientes).

En la nueva economía, según declaró el Dr. Néstor Braidot (4) “cada día que pasa el producto que hemos descubierto exitosamente ayer, envejeció; el nicho que también hemos descubierto ayer, hoy es competido por otros oferentes”. De acuerdo a la visión de Ernesto Martínez (5) se producirá en el futuro mediato la propagación de Micro-Pymes, sobre todo de servicios (que es el sector de la economía que más crece).

Como siempre sucede, todo dependerá de un buen producto, pero es importante leer adecuadamente los tiempos.

Con toda razón, un empresario Pyme puede preguntar a quien escribe cómo incorporar tecnología en medio de esta crisis; la respuesta puede ser la siguiente: sin tecnología no se saldrá nunca de la crisis.

Por Lic. Estanislao Giménez Corte

Notas:

1.- Viñas, David: “Menemato y fachada”. Página 12, 23 de septiembre de 1999.

2.- Confederación General Económica, datos de 2001.

3.- Pese a que las estimaciones más optimistas sobre el crecimiento del e-commerce se centran en su posible desarrollo en los países más avanzados del mundo (su crecimiento sería de un 2100 % para los próximos cinco años).

4.- Primer Congreso Regional de Pymes, Paraninfo de la UNL, noviembre de 2001.

5.- Investigador Científico del Instituto de Desarrollo y Diseño (Ingar).

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