Repensarnos
El año 2009 ya es una realidad. Desde estas páginas comenzamos a transitar una nueva etapa, con renovados bríos y todas las energías para llegar a cada uno de los hogares de la región. El compromiso persiste: reflejar el acontecer del interior provincial, desde localidades tan distantes que forman un mapa imaginario en nuestro rol profesional, e incluyen cuatro departamentos para nuestra cobertura periodística.
Para quienes hacemos El Santafesino 2008 ha sido un año positivo, más allá de las alegrías y tristezas que cada uno de nosotros debe atravesar en su vida personal. Pero en el plano colectivo, en este todo que significa nuestra publicación, las satisfacciones fueron numerosas, a veces imperceptibles, propias de una profesión donde las espinas suelen preceder a las flores.
Sin embargo, se ha logrado hacer una publicación donde además de su perfil regional, se conjungan historias de vida, testimonios creativos, crónicas institucionales y, por sobre todas las cosas, acontecimientos que marcan la vida de los pueblos. Aunque suene demasiado ostentoso, El Santafesino escribe la historia de todos nuestros pueblos, siendo más justos, la escriben ustedes, nuestros propios lectores con sus acciones.
La prensa escrita en general, deja vacíos importantes en su carrera informativa, ese fárrago de palabras que nos abruman a diario con los hechos del día. En silencio, desde este espacio, estamos “llenando vacíos”, contando aquellas vivencias que no se leen en otras páginas, que se viven en las comunidades y se reviven en este espacio periodístico.
Y hasta suena acotado este término. Más que periodística, la publicación suele tornarse documental, literaria, testimonial. Entiéndase el sentido de esta descripción, reflexiva y sincera, como un ejercicio de pensar un espacio que nos permita a todos, a sabiendas de las condiciones lógicas de publicación, participar en la construcción de este “gran relato” de la historia pequeña de nuestros pueblos y ciudades.
A nuestra mesa de trabajo llegan, y desde hace un tiempo, cada vez con mayor frecuencia, colaboraciones desinteresadas de todo tipo. Cartas de lectores en general, crónicas escolares, historias de vida, homenajes y reconocimiento a personas, grupos de trabajo o equipos deportivos. Abundan los gestos, como aquellos que señalan un tema para una posible nota, o las simples referencias de nuestros lectores que reconocen el valor de una publicación regional, “que nos permiten conocer qué pasa en los pueblos”.
Esa satisfacción que sentimos desde aquí, esperamos la sientan ustedes, para así compartir este camino de integración juntos, sin apuro, hacia el futuro, hacia la Historia. Un nuevo año siempre abriga nuevas esperanzas, sueños, deseos y metas. Esperamos poder acompañar aquellas que tengan que ver con el bien común, con el interés colectivo, con la identidad que nos une.
Esta suerte de balance y reflexión, no deja de ser una excusa, una carta abierta más que un editorial. Imaginamos un diálogo con cada uno de ustedes, en sus hogares o en las calles de su pago, compartiendo esos aromas y momentos que sólo dan los pueblos de nuestro rico interior. Un agradecimiento a todos los que nos acompañaron y seguirán haciéndolo, a los que toleraron nuestros errores y omisiones, a los que saludaron nuestros pequeños logros. Gracias a todos los que “hacen” El Santafesino, adentro y afuera.