¿Te acordás de aquellos tiempos?
Arroyo Las Prusianas, en inmediaciones de Humboldt, dpto. Las Colonias, provincia de Santa Fe Crédito: El Cronista Regional

¿Te acordás de aquellos tiempos?

Una sencilla descripción como un documento directo y fiel, descubriendo el valor de una época que rodeó la infancia de Alfredo Taullere, quien nació el 30 de septiembre de 1917, hijo de maquinista ferroviario cuando Laguna Paiva sólo era ranchada y campo. Con intensidad, emoción y nostalgia comenzó su relato, recuerdos desde sus siete años de edad, con curiosidad avasallante recorría las dos únicas vías existentes en 1924, donde los obreros ferroviarios tenían vagones como viviendas con agregado de chapas para cocina, paralelo al depósito de la garita de entrada que desemboca hoy en calle Rivadavia.

Se reparaban vagones a la intemperie. Detrás de la garita funcionaba en un galpón: aserradero, carpintería y pinturería; reparaban también coches de trenes de pasajeros; donde hoy es el comedor ferroviario existía una hilera de casillas de maderas de norte a sur donde vivían los capataces, jefes, maestres y contramaestres. Continuando al final estaba el primer consultorio médico atendido por Eduardo Tessaire y como enfermero Gómez; en el depósito de locomotoras reparación general de las mismas. Luego se construyeron las oficinas, calderería y herrería.

En el año 1933 se realizaron los galpones principales enormes. Ya Taullere trabajaba como aprendiz de calderero y los obreros comenzaron a reparar bajo techo. “Quiero detallar el sacrificio de los primeros obreros y recordar al primer diario, El Yunque, editado por Ernesto Batuecas defendiendo a la clase obrera por lo infrahumano de las condiciones en que trabajaban, por lo que fue encarcelado en la Isla Martín García durante un mes y clausurado el diario”, señaló.

También ese año Ariotti loteó terrenos que compraron los obreros, lo que pasó a llamarse “pueblo nuevo” y comenzó la entrega de casillas de maderas donde lleva el nombre de “Barrio Las Casillas” y luego pasó a denominarse “Avenida de los 7 Jefes”. El barrio de los humildes fue donde hoy es calle 25 de Mayo hasta Avenida Baranosky, lotes pertenecientes a Cullen. “Ellos decían instalate nomás, después escrituramos. Así eran los Cullen”, continuó don Alfredo con sus recuerdos. Detrás del predio de almacenes se formó “Villa Obrera”, Panchito Noguera era el único empleado comunal, el señor Arzeno era inspector de calles, recorría las mismas en sulky, don Cervera era el encargado de llevar la basura, iba en su carretón gritando “sura, sura” y las amas de casa salían al escucharlo sacando los desperdicios en tachos…

Son fracciones del tiempo, irrumpiendo a través del recuerdo de quien creció con el pueblo, una vida dura llena de esperanza, lucha y esfuerzo atrapado en el hechizo de la memoria.

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