Refaccionaron biodigestor del comedor “Juana Azurduy”
Refaccionaron biodigestor del comedor “Juana Azurduy”
La Región
Redacción El Santafesino
15/10/2007
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Refaccionaron biodigestor del comedor “Juana Azurduy”

Cuentan en el barrio Acería que desde la vecinal pedían a los vecinos que acercaran sus desechos para “el Gastón”, el “bicho” que tenían en el patio de la institución. Pero “el Gastón” no era un cerdo como muchos pensaban sino un biodigestor apodado así por la gente del barrio, a partir del cual se puede transformar o reciclar los residuos orgánicos que se generan en un combustible renovable como el biogas para el uso y abastecimiento doméstico (cocina, termotanque, estufa).

Resolver el “qué hacer con la basura” que se genera, es un tema que preocupa en las pequeñas y grandes ciudades, y las experiencias y resultados que muestran la puesta en marcha de biodigestores (contenedores herméticos donde los desechos se fermentan y generan gas metano) se vislumbran como una de las soluciones posibles para tratar los residuos orgánicos y contrarrestar los peligros de la contaminación.

En la sede del comedor comunitario de la Asociación Vecinal “Juana Azurduy” del barrio Acería se llevó a cabo la puesta en funcionamiento del biodigestor que desde hace algunos años no estaba funcionando y que fuera construido oportunamente con el apoyo del Rotary Club “Los Constituyentes”. Cabe destacar que, el trabajo de refuncionalización de esta experiencia fue posible en el marco de las actividades del Proyecto de Extensión “Gestión y capacitación para la operación de biodigestores en el ámbito educativo”, dirigido por el Ing. Eduardo Gropelli y por el Programa Ambiente y Sociedad de la Secretaría de Extensión de la UNL.

En el acto, se encontraban presentes el rector de la UNL Mario Barletta, el Secretario de Extensión, Alejandro Boscarol, el presidente del Rotary Club “Los Constituyentes” Julio Muesati, el responsable legal de la Vecinal, Cándido Hernández, el Ing. Eduardo Gropelli por el equipo técnico de la UNL, entre otras autoridades y vecinos del barrio.

Reciclar los residuos orgánicos

“Este es un hecho demostrativo de que cuando hay voluntades de lograr un avance a favor de la comunidad es posible hacerlo”, afirmó el rector Barletta. “La ciudad de Santa Fe necesita de todos aquellos que quieran construir una sociedad mejor -continuó- por eso, antes de asumir la gestión municipal, los invito y les pido que acerquen una propuesta para que puedan funcionar muchos ‘Gastones’ en la ciudad de Santa Fe. La basura es un problema en la ciudad y este proyecto demuestra en la práctica cómo es posible hacer de un problema una oportunidad para resolverlos”.

Desde el equipo técnico de la UNL, Gropelli señaló que “esta es una de las formas para que la gente en la práctica diaria conozca qué se puede hacer con los residuos orgánicos y experimentar la solución”.

Por su parte, Cándido Hernández, responsable legal de la vecinal manifestó que “esto es un logro de varios años de trabajo y lo vemos como muy positivo porque, en la economía diaria, ayuda mucho”. “Si no tenemos plata para comprar gas, no importa porque lo tenemos al Gastón”, agregó entre risas reflejando una realidad cotidiana que viven muchos de los comedores.

Asimismo, Julio Muesati del Rotary “Los Constituyentes” manifestó que “desde nuestra institución generamos acciones que estén al servicio de la comunidad y dentro de los proyectos se desarrolla el denominado ‘Preservemos el planeta tierra’, por eso cuando nos enteramos de lo que estaba haciendo la Facultad de Ingeniería Química no dudamos en apoyar estas iniciativas demostrativas, y esperemos en algún momento, que podamos hacerlo en la ciudad de Santa Fe”.

Luego de poner a prueba el funcionamiento del biodigestor, se invitó a los presentes a acercarse al comedor para degustar los alimentos nutritivos que produce en la planta de alimentos UNL.

Experiencias y funcionamiento

En la localidad de Emilia desde hace cuatro años funciona un biodigestor capaz de reciclar 250 kilos de basura orgánica por día y transformarla en aproximadamente 25 metros cúbicos de biogás (12 kilos de gas envasado). El éxito de esta experiencia generó iniciativas en otras localidades como, Humberto Primo y La Criolla.

Los biodigestores son grandes tanques cerrados que trabajan con una tecnología sencilla. Por una boca de entrada se ingresa la basura (sólo orgánica), y las salidas son dos, una para el abono líquido y otra para el biogás. Al interior del biodigestor, además de basura, existen millones de bacterias que son las que “trabajan” en la plena descomposición de los residuos.

Estas bacterias son anaerobias porque “funcionan” sin oxígeno; su propio mecanismo de respiración genera una mezcla de gases conocida como biogás (compuesto por gas metano y dióxido de carbono) y, además, un efluente líquido rico en nutrientes y materia orgánica estabilizada, que se utiliza como abono de plantas.

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