Una iniciativa para redistribuir la riqueza a partir de la solidaridad
Fuente: Archivo El Cronista Regional

Una iniciativa para redistribuir la riqueza a partir de la solidaridad

Un grupo de mujeres del pueblo comenzaron a intercambiar sus experiencias y opiniones a partir de una realidad que afecta a todos. La profunda crisis económica también jaquea a una comunidad como la de Humboldt, caracterizada desde siempre por su bienestar gracias a la industria, el comercio y una fuerte actividad agrícola-ganadera.

Recesión, caída del poder adquisitivo, deterioro del empleo, los componentes del devastador avance de un modelo económico agotado que destruyó las economías regionales y postergó las comunidades del interior.

Ante ese panorama, se comenzó a pensar seriamente una alternativa: el autoabastecimiento. En diálogo con El Cronista Regional, Laura Beltramino y Mirelly Cardozo describieron los primeros pasos de la iniciativa en Humboldt “un pueblo rico donde podríamos comenzar a trocar entre todos aquellas cosas que nos faltan a cada uno”.

Desde hace semanas investigan acerca del Club del Trueque que ya tiene su espacio. En principio tendrá lugar en el Salón de Usos Múltiples de la comuna de Humboldt que sólo aporta el espacio físico.

En la primera reunión que realizaron se planteó percibir el efecto de la iniciativa en la gente. Según comentó Laura, los que fueron “están muy interesados” en la propuesta. Se trata de amas de casa, personas que puede prestar una hora de su tiempo, jóvenes que no tienen un trabajo estable, profesores, profesionales, entre otros. “Nos propusimos contactarnos con personas que ya tengan en funcionamiento El Club del Trueque como para interiorizarnos. En ese sentido, conocimos la experiencia de Esperanza. En nuestro pueblo la idea es confeccionar un listado de elementos y servicios que pueden llegar a trocarse. Hay que partir de la base de que tiene que ser una cuestión de conciencia: abrir la cabeza a la solidaridad. No pasa por el lucro sino por la subsistencia” reflexionó.

Por su parte, Mirelly planteó que vivimos “en un sistema que atenta contra la dignidad de la gente. Un sistema de acumulación donde se beneficia muy poca gente con los recursos financieros y económicos y grandes mayorías quedan afuera de todo. El trueque ofrece una alternativa mucho más solidaria y justa, siempre y cuando trabajemos a conciencia. El fundamento es claro: si dentro de este sistema capitalista neoliberal no podemos vivir entonces tenemos que buscar otra alternativa”.

Laura admitió que “hay un poco de miedo” pero que es necesario entonces “enseñar a la gente cómo funciona el club. Muchos piensan en el dinero que necesitan para elaborar sus productos. Pero hay que pensar en aquellas cosas que ya tenemos y que podemos cambiar por otras. Alguien que tiene un comercio puedo trocar productos de limpieza por verduras” ejemplificó.

La iniciativa “No busca dejar afuera nadie” añadió Mirelly. “Quizás está difundida la idea de que ciertos sectores no entrarían. Pero no es así: porque hasta del gobierno central se estaría favoreciendo el trueque a modo de incubadora de empresas”.

Para Laura “la necesidad es la madre del ingenio. Cuando las cosas exigen otra vuelta hay que pensar nuevas soluciones. Para las grandes crisis hay que cambiar la cabeza. Hay que vencer una serie de tabúes, de cortinas y apariencias que son un engaño. ¿De qué me sirve una imagen que es insostenible?” se preguntó.

Por otra parte, Mirelly comentó que a partir de esta crisis “desde el Servicio Social de la Comuna empezamos a concretar iniciativas que estaban postergadas porque de alguna manera las personas superaban las adversidades y podían subsistir con alguna changa. Hoy ya no es así: el ingreso no da para más, entonces además del trueque, se trabaja en huertas comunitarias, elaboración de comidas, trabajos nutricionales (ejemplo: productos en base a soja), entre otras ideas que prenden porque la gente necesita”.

Laura por su parte, advirtió acerca de una realidad a la que Humboldt no escapa y está relacionada directamente con la subsistencia. “Desde hace años como enfermera me preocupa mucho la alimentación de los chicos. La falta de una buena base alimentaria produce un déficit intelectual que será en el futuro el pueblo que no queremos tener”.

Finalmente, como asistencia social, Mirelly sostuvo que los cambios “no van a surgir desde las instancias políticas superiores y tenemos que buscar los cambios nosotros. Muchos sectores desde hace años piensan que hay que subsistir gracias a lo que otros dan. Uno de los grandes objetivos es que esas mentalidades sean ahora protagonistas en la búsqueda de las soluciones para sus necesidades. Este es el momento justo para generar esto”.

Quienes desean participar de las reunione del Club del Trueque, pueden comunicarse a los teléfonos 03496 480146 (Laura Beltramino) y 03496 480104 (Mirelly Cardozo).

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