Lactancia materna: la mejor forma de amar
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Lactancia materna: la mejor forma de amar

La Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebra del 1 al 7 de agosto, con el propósito de recordar la importancia de alimentar a los recién nacidos en forma natural, proporcionándoles todos los nutrientes necesarios para un crecimiento saludable.

“Comprendiendo el pasado. Planificando el futuro” es el lema que la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) ha elegido no sólo para sensibilizar a las comunidades mundiales sobre los beneficios de la lactancia materna sino también para inspirar las reflexiones en torno del 20º Aniversario de la Semana Mundial de la Lactancia Materna y al 10º Aniversario de la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y el Niño Pequeño.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF han impulsado ambas iniciativas: la Semana Mundial de la Lactancia Materna deriva de la Declaración de Innocenti establecida en el año 1990, en Florencia (Italia), con el objeto de proteger, promover y respaldar la lactancia materna; mientras que la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y el Niño Pequeño pretende reavivar la atención que el mundo presta a las repercusiones de las prácticas de alimentación en el estado de nutrición, el crecimiento y el desarrollo, la salud, y en suma, en la propia supervivencia de los lactantes y los niños pequeños.

Cabe destacar también que, en el año 2000 fueron establecidos ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio por los 191 Estados Miembros de las Naciones Unidas. Entre ellos, los dirigentes mundiales se comprometieron a reducir la mortalidad infantil conforme a una meta: de los 93 niños por cada 1000 que morían antes de cumplir cinco años en 1990, a 31 por cada 1000 en 2015.

Según la Organización Mundial de la Salud, todos los años mueren 4 millones de recién nacidos en su primera semana de vida. En un contexto donde las enfermedades y la marginación causan estragos, la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es ponderada como el mejor alimento para combatir el hambre y la mortalidad infantil ya que el amamantamiento protege contra la diarrea y las enfermedades agudas de las vías respiratorias, estimula el sistema inmunológico y mejora la respuesta a la vacunación.

Nutrición e inmunidad

La OMS recomienda iniciar la lactancia materna en la primera hora de vida del bebé con el calostro, esto es: la lecha amarillenta y espesa que se produce al final del embarazo. La lactancia materna en forma exclusiva es la mejor manera de introducir nutrientes e inmunidad en los recién nacidos hasta los seis meses de vida, entre otras cosas, porque la leche que se forma en la mama permanece fresca y libre de contaminación.

“La leche materna es el mejor alimento que se le puede dar a un infante. Sus principales ingredientes son: azúcares (lactosa), proteínas (surero y caseínas) y grasas digeribles; todos en proporciones adecuadas que alimentan a un lactante y permiten protegerlo de ciertos trastornos como las infecciones (otitis, neumonías, meningitis, etc.), alergias, vómitos y diarreas. Además, la leche materna contiene muchos minerales, vitaminas, anticuerpos y enzimas que favorecen el proceso de digestión y absorción”, detalla la médica pediatra Mónica Astudillo (Matrícula Nº 1714), al ser consultada por La Cuenca Santafesina.

La nutrición es un pilar esencial de la salud infantil. Por ello, se aconseja complementar la lactancia materna con otros alimentos nutritivos hasta los dos años de vida como mínimo.

Ventajas

La doctora Astudillo señala “motivos de carácter práctico para optar por la lactancia materna: es barata, no requiere preparación, está siempre disponible y con la temperatura adecuada en el lugar que sea. También ayuda a las madres a recuperar su forma después del parto y a perder el peso ganado en el embarazo ya que consume cerca de 500 calorías diarias”.

A su vez, “el amamantar tiene ventajas psicológicas y emocionales tanto para el bebé como para la madre ya que dar el pecho implica un contacto piel a piel que calma al niño y es muy gratificante para la madre”.

Es importante destacar que, la OMS no ha documentado efectos adversos de la lactancia materna exclusiva en recién nacidos. “Cuando la lactancia materna funciona bien, no hay inconvenientes conocidos para el bebé”, sostiene la profesional.

Consejos

La lactancia materna implica el compromiso de todo el núcleo familiar puesto que exige más tiempo de dedicación y menos horas de sueño para la madre. En este contexto, la doctora Astudillo aconseja que “otros miembros de la familia asuman tareas domésticas. Es muy importante para el padre, u otras personas allegadas, participar de la crianza del niño: alzarlo, bañarlo y cambiar los pañales también es muy gratificante para ellos”.

Las madres que deben trabajar o alejarse de su hijo por algunas horas pueden “utilizar un extractor de leche y conservarla en un refrigerador” para que otras personas alimenten con leche materna al recién nacido.

Objetivos

La Semana Mundial de la Lactancia Materna 2012 se propone: a) recordar lo que ha sucedido en los últimos 20 años de apoyo a la lactancia materna, b) celebrar los éxitos y logros del movimiento de apoyo a madres lactantes, c) evaluar el estado de aplicación de la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño, c) llamar a la acción para cerrar las brechas en las políticas y programas sobre la lactancia materna / alimentación del lactante y del niño pequeño, d) llamar la atención pública sobre el estado de las políticas y programas sobre la lactancia materna y alimentación del lactante y niño pequeño y e) mostrar el trabajo nacional a nivel mundial.

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